ORDERLIFE

Written by Ian Leyton

Cada uno de nosotros somos un campo de energía divina presente en cada cuerpo que nos da vida, salud, inteligencia y capacidad para actuar en el mundo. Este cuerpo está conformado por millones de células que integran nuestros tejidos y órganos, las cuales necesitan energía para realizar sus funciones específicas. La energía circula por todo el cuerpo, pero a veces se estanca y hace perder el equilibrio interno, energía vital, cuerpo, mente y espíritu. El estrés, la vida moderna, con sus sistemas alimentarios con moléculas sintéticas, las preocupaciones, son algunas de las causas que provocan el estancamiento energético. Cuando enfermamos es porque parte de esa energía esta alterada o malgastada y por eso debes recuperar y armonizar esa energía para volver a ser fuerte creativo y útil en esta sociedad.

Si partimos que la vida es energía, comprender como funciona la energía, donde está presente las fuentes de energía, nos ayudará a entendernos a nosotros mismos, aprender a descubrir la energía que requiere nuestro cuerpo, nuestra mente y espíritu permite armonizar nuestra vida con el ritmo natural, y así evitamos el envejecimiento precoz y la enfermedad.

Es importante saber que energéticamente seguimos siendo importantes y fuertes a, pesar de la edad, recordando que las personas generamos energía hasta el día en que cambiamos de existencia y si hay cambios biológicos no tiene porque haberlos en la energía que siempre es productora. Se busca recuperar lo que hemos perdido y reactivar cada célula, cada hormona y órgano para fortalecernos.

Hay balances de nutrientes que pueden aportarnos la energía necesaria para que cada uno se dé la oportunidad de recomponer sus campos energéticos, nutrientes que coadyuvan a cambiar el estado mental, emocional y energético de la persona, trabajando con los centros energéticos y el circuito nervioso del cuerpo.